LLEVANDO UNA VIDA SANA Y FELIZ
1. Come lo esencial
El sentido común nos dicta que la mejor dieta es aquella que se basa en los alimentos de los cuales hemos venido subsistiendo desde los tiempos más antiguos en este planeta. Estos son los alimentos, después de todo, a los cuales nos hemos adaptado. Recientes estudios demuestran que una dieta ‘básica’ que contenga frutas, vegetales, nueces y semillas, así como carne, pescado y huevo, es la mejor alternativa para controlar nuestro peso y prevenir riesgos de enfermedades como la diabetes o dolencias cardiacas. Este retorno a lo básico te permitirá pasar por encima del marketing alimenticio (sí, no necesitas de esa comida hipocalórica instantánea para microondas para sobrevivir, y tampoco necesitas de esos yogures deslactosados sin calorías para mantenerte en línea). Vuelve a lo básico, es bueno para tu salud y para tu bolsillo.
2. Mantente hidratada

El agua constituye dos tercios del peso de tu cuerpo y desarrolla un sinfín de funciones en tu organismo, que incluyen desde ser un solvente, un cargador de nutrientes, un regulador de la temperatura y un desintoxicante del cuerpo. Mantener la hidratación puede tener una profunda influencia en los niveles de vitalidad y energía, incluyendo la agudeza mental. Trata de tomar el agua suficiente como para que tu orina salga casi transparente durante todo el día. Otra táctica que puede ayudarte es siempre cargar una botella de agua en la mano.
3. Presta atención a lo que comes
Seguramente hoy tuviste 3 reuniones en la mañana, después recogiste los niños, hiciste mercado y fuiste al gimnasio. ¿Qué comiste? Te sorprendería saber que no lo recuerdas con certeza, y probablemente menos tienes idea sobre la cantidad. Con la rapidez con la que se mueve el mundo hoy en día, las personas han caído en la tendencia de comer de manera distraída, muchas veces comiendo más de lo que toca. Comemos por comer, y no disfrutando de ello. Intenta comer despacio, disfrutando cada gota de la comida, así también controlas la cantidad, quedando satisfecha. No niegues que después de comerte un paquete familiar entero de papas fritas mientras veías por milésima vez ‘El diario de Bridget Jones’ te hizo sentir horriblemente culpable durante una semana (sin contar la acidez que soportaste esa noche). Haz pausas durante el día. Siéntate en una mesa. Organiza un lindo plato.
El sol, y la Vitamina D que este fija en el cuerpo, se asocia a un amplio espectro de beneficios para el cuerpo, incluyendo la reducción del riesgo de varios tipos de cáncer, enfermedades del corazón, esclerosis múltiple y osteoporosis, así como la mejora del sistema inmune. Eso sí, asegúrate de usar protector solar, pues mientras debes evitar quemarte, también necesitas la mayor exposición al sol para una buena salud.

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